McFlurry Sublime: el match perfecto para sonreír sin excusas

El clásico chocolate con maní llega en trozos al helado de vainilla de McDonald's, disponible de forma exclusiva en todos sus locales y centros de postres a nivel nacional.

Hay combinaciones que simplemente tenían que existir. McDonald's y Sublime, dos de las marcas más queridas por el público, se unen para relanzar el McFlurry Sublime. Bajo el concepto "Elige Sonreír", esta propuesta fusiona el icónico chocolate Sublime —con sus clásicos trozos y ese sabor inconfundible que acompaña a los peruanos desde siempre— con el helado de vainilla que es marca registrada de McDonald's.

El resultado es una experiencia que no necesita presentación: cremosa, chocolatosa y con esa chispa nostálgica que sólo Sublime sabe despertar. "La unión de dos marcas icónicas que comparten un mismo propósito: generar sonrisas. En McDonald's apostamos por alianzas que trascienden al producto, y Sublime es el complemento perfecto para crear momentos de felicidad auténtica”, destacó Carlos Silva, jefe de Comunicaciones de Arcos Dorados Perú.

Dos íconos que han acompañado momentos cotidianos de millones de peruanos hoy se unen en un solo postre. Sublime, el chocolate preferido del Perú, y el McFlurry, uno de los postres más queridos de McDonald’s, se encuentran en una propuesta tan deliciosa como emotiva. Para celebrarlo, se realizó una activación especial que permitió a todos probar esta combinación única y elegir sonreír.

¿Dónde conseguirlo?

El McFlurry Sublime está disponible de forma exclusiva en todos los locales McDonald's y centros de postres a nivel nacional. Lo encuentras en dos versiones: el clásico McFlurry desde S/ 8.50 y la versión McColoso desde S/ 4.50, perfecta para los que quieren su dosis de felicidad en formato individual.

Con el McFlurry Sublime, McDonald's reafirma su apuesta por unir marcas que inspiran felicidad y por convertir sus productos icónicos en experiencias que conectan de verdad con sus consumidores. Porque cuando dos favoritos se juntan, la sonrisa es inevitable.